El hábito de sueño en el bebé

EL SUEÑO

Sabemos que un tema que preocupa a muchos padres es el sueño de sus hijos, por lo que os facilitamos información que puede ser útil.

Existen diferentes problemas por los que un niño no descansa correctamente, a estos se les denomina trastornos del sueño. Los trastornos son frecuentes en los niños pequeños y la mayoría de las veces no son graves, no obstante, producen molestias en las familias. Estableciendo criterios para realizar un hábito de sueño debería servir para que tu hijo durmiera lo necesario. De todos modos, existen trastornos que debes consultar con tu pediatra.

Por otro lado, crear un buen hábito de sueño en el niño, puede ser no solamente bueno para él, sino también para los padres, quienes habitualmente consumen grandes cantidades de energía en la labor de lograr que sus hijos se duerman cuando en realidad, el problema no es tan difícil de solventar. Aquí os daremos unas pautas para hacer más sencilla la adaptación del niño al sueño, os informaremos de cuáles son los horarios de sueño saludables según los pediatras y finalmente os daremos unas recomendaciones para cuando vuestro bebé o niño tiene malos hábitos de sueño.

TRASTORNOS MÁS FRECUENTES DEL SUEÑO

Insomnio por hábitos incorrectos

Es el más frecuente. El niño se despierta durante la noche y quiere que los padres se queden con él hasta volverse a dormir. El tratamiento consiste en crearle un hábito del sueño. No hay que recurrir a somníferos ni tranquilizantes.

Sonambulismo

El niño se levanta de su cama y permaneciendo dormido realiza actividades como si estuviese despierto. Suele aparecer entre los 4 y 8 años y se resuelve espontáneamente en la adolescencia. Hay que establecer estrategias de riesgos para evitar que el niño se haga daño.

Bruxismo

El niño rechina los dientes mientras duerme. Es aconsejable  consultar a un ortodoncista para que valore y evite el posible desgaste de las piezas dentales.

Somniloquia

Se trata de la emisión de palabras durante el sueño. No constituye ningún problema y no requiere tratamiento.

Terrores nocturnos

Suelen aparecer a primeras horas de la noche. El niño llora, grita, suda y percibes que está angustiado. Normalmente, el niño no recuerda nada, luego no insistas en hacerle preguntas al respecto. Darle seguridad para que pueda conciliar el sueño otra vez. Los terrores nocturnos, suelen darse en niños de edades comprendidas entre los 4 y 12 años y se resuelven espontáneamente en adolescencia.

Pesadillas

La pesadilla generalmente es un sueño largo con experiencia de miedo que suele ocurrir en el último tercio de la noche. El niño se despierta y suele ser capaz de contar lo que ha soñado. Las pesadillas suelen darse en niños  de entre 3 y 6 años y disminuyen con la edad. Si perdurasen más allá de la adolescencia, requieren psicoterapia.

Síndrome de apnea obstructiva del sueño

El niño tiene pausas respiratorias prolongadas mientras duerme, es decir, deja de respirar periodos mayores de seis segundos. Los niños que sufren este síndrome normalmente roncan intensamente, respiran con la boca abierta, al respirar se les hunde el pecho y es muy común la presencia de amígdalas y vegetaciones aumentadas

Es un problema grave que debes consultar al pediatra. El tratamiento suele ser quirúrgico (extirpación de amígdalas y vegetaciones). También suele requerir estudio en una Unidad de Sueño.

Narcolepsia

Se suele dar a partir de los 14 años. Son adolescentes que necesitan realizar imperiosamente siestas, de unos diez a veinte minutos, durante el transcurso del día. Es una alteración infrecuente.

CUÁNDO CONSULTAR AL PEDIATRA

Debéis consultar al pediatra cuando exista sonambulismo, terrores nocturnos, pesadillas frecuentes, apneas en el sueño y narcolepsia.

De todos modos, consultadal especialista siempre que os asalten dudas. “Más vale prevenir que curar”.

RECOMENDACIONES PARA HACER UN BUEN HÁBITO DEL SUEÑO

Pasamos a enumerar algunos consejos útiles que os pueden ayudar a adquirir unas pautas correctas para dormir a vuestros hijos, y prevenir así futuros trastornos del sueño. Tal vez os parezcan excesivamente rigurosos pero creednos cuando os decimos que los padres que nos han escuchado y siguen esta metodología, dejaron de tener problemas con sus hijos a la hora del sueño.

HORARIOS DE SUEÑO SALUDABLES SEGÚN PEDIATRAS

Edad Promedio de sueño nocturno Promedio de sueño diurno
Desde recién nacidos hasta los 3 meses De 8 a 9 horas (se despiertan durante la noche para alimentarse) 8 horas (en intervalos para alimentarse)
De 3 a 6 meses 9 horas ( en intervalos para alimentarse) 6 horas (en intervalos para alimentarse)
De los 6 a los 12 meses De 10 a 12 horas (normalmente duermen toda la noche) 4 horas (divididas en siesta por la mañana y siesta por la tarde)
De12 meses a 3 años De 10 a 12 horas (normalmente duermen toda la noche) 2 horas(siesta por la tarde)
De los 4 a los 6 años 10 horas (duermen toda la noche) Normalmente no duermen siesta

CONSEJOS ÚTILES PARA LOS NIÑOS CON MALOS HÁBITOS DE SUEÑO

A continuación os enumeramos algunas sugerencias que podrían resultar útiles:

Cuando un niño se niega a ir a la cama y no quiere dormir

A veces los niños rompen su rutina de sueño nocturno debido a una enfermedad o un viaje. No te preocupes, porque la retoman con rapidez una vez que las cosas vuelven a la normalidad.  

Cuando un niño tiene problemas para permanecer en la cama

Si todo esto te falla, y estás muy desesperado, recomiendo que tomes el papel de guardián. Es decir, no permitas que el niño se ponga a jugar con cualquier cosa que le pueda distraer y no le dejes moverse en la cama. Cuando veas que cede y está tranquilo, aléjate de la cama y sal de la habitación cando creas que ya le queda poco para dormirse. Este proceso puede ser un poco duro y tardar unos días, pero cada día la resistencia del niño a dormir es menor y podrás en un futuro disfrutar de una cena tranquila y sin interrupciones.

¿SABÍAS QUE?

Los hábitos del sueño tempranos tienen efecto directo sobre el peso a largo plazo. Robert John Hancox halló que a medida que disminuía la cantidad de horas de sueño en los niños, aumentaba el índice de masa corporal en la edad adulta. Un equipo de doctores, siguiendo los estudios de Hancox, corroboran que los adultos y los niños que duermen pocas horas corren alto riesgo de tener sobrepeso, ya que la falta de sueño altera el equilibrio normal de las hormonas que estimulan y suprimen el apetito. Además señalan, que los niños somnolientos están demasiado cansados como para hacer actividades tanto físicas como psíquicas durante el día, esto es fundamental en nuestra metodología ya que, si el niño está cansado, no atiende, su capacidad de concentración disminuye y por lo tanto, le cuesta mucho más alcanzar los objetivos establecidos en el proyecto curricular.


Fecha de actualización de ésta página: 23-Jun-2010